Las tecnologías han supuesto un
gran avance tanto para la educación, para acelerar procesos burocráticos y relaciones
sociales. Ya es extraño no entrar a cualquier colegio de nueva creación y no
encontrarse con ordenadores por alumno, pantallas táctiles, punteros, etc.,
esto supone un gran avance ya que los alumnos tienen mayor facilidad para
adquirir conocimientos mediante juegos informáticos e interactuando con el
profesor con estos medios. Nuestros padres se limitaban a ir a una clase con un
profesor que “sabía” de todo, le escuchaban y asentían y volvían a casa. Hoy en
día se puede buscar información en el mismo momento que nuestro profesor nos
expone un tema y discutirlo con él.
Cuando
hablamos de nuevas tecnologías nos centramos en ordenadores, en pantallas, en
proyectores, etc., pero también nos debemos remontar a hace 30 años cuanto no
existían ni fotocopiadoras. Recuerdo a una profesora que tuve en 4º de Primaria
que decía “no os quejéis tanto de copiar, que yo antes tenía que hacer todos
los exámenes uno a uno…”. Por lo tanto, creo que las nuevas tecnologías son
imprescindibles para la educación del siglo XX y más cuando el mundo está en
constante cambio y utilizar una enciclopedia en papel, a la hora de consultar
información reciente, resulta algo caduco y atrasado, aparte del gran impacto
medio ambiental que produce debido a la tala de bosques.
Parecido
a la educación sucede con los temas burocráticos, conocidos de toda la vida
como “papeleos”. Nuestros abuelos tenían que ir a la capital, o incluso a
Madrid, cuando querían gestionar cualquier tema bancario, temas de licencias,
etc. Hoy en día, es tan sencillo como acudir a la sucursal del pueblo o al
ayuntamiento y mandar toda la información en un momento sin necesidad de perder
un día entero en viajar para una cosa absurda (además del impacto económico que
esto producía). Para mí, lo peor de las nuevas tecnologías en educación es que pueden llegar a "atontar" a los niños, ya que puede convertirles en vagos a la hora de buscar información y no salir a la calle a jugar como siempre hemos hecho por quedarse jugando a la consola o con el ordenador. Algo similar sucede con las amistades, desde muy pequeños los niños comienzan a visitar páginas que no deben y a chatear con personas que pueden ser peligrosas, por ello, tanto los padres como los profesores son fundamentales a la hora de educar a los niños en las nuevas tecnologías.
Donde
posiblemente se note más el papel de las nuevas tecnologías es en las
relaciones sociales (tanto para bien como para mal). Hemos pasado de
escribirnos cartas y esperar unos días para recibir una carta a intercambiar
información escrita con otra persona en menos de un segundo (What´s app,
e-mail, Line, etc.). Esto nos ayuda mucho a la hora de comunicar, tanto de
persona a persona como cuando una sola persona quiere comunicarse con varias.
Pero este suceso tiene una doble vertiente, aunque facilite la comunicación,
sea más rápido, más cómodo… Es algo muy impersonal, tergiversa información
debido a la interpretación del mensaje por parte del receptor (corre un bulo
por Internet sobre que existen 28 millones de parejas rotas por culpa del
What´s App), pueden jackear un servidor que toda nuestra información
confidencial y personal y que cualquiera tenga acceso a ella.
Creo
firmemente que las nuevas tecnologías han ayudado en gran manera a la sociedad
y a la educación, pero siempre y cuando exista un control más exhaustivo del
uso de este.